En esta vida, muchas veces simplemente con no hacer ninguna barbaridad, podemos salir ganando a la larga.
El no cometer errores estúpidos es fundamental para ganar en ciertos deportes como el tenis por ejemplo. Puede que tengamos un saque impresionante y un revés que quite el hipo, pero si cometemos demasiadas dobles faltas y errores no forzados, vamos a tener muy difícil ganar el partido.
En los próximos días vamos a ver una lista de errores a evitar. Son conceptos de sentido común y archiconocidos, pero ahora que nos acercamos poco a poco al año nuevo, nunca viene mal recordarlos.
Allá va:
1.- Arriesgar demasiado en nuestras inversiones.
El tiempo ha demostrado una y otra vez, que las mejores empresas para invertir son sólidas, estables y con amplias ventajas competitivas. Apostar por pequeñas empresas cuya viabilidad es un juego de todo o nada es una receta segura para el fracaso. Hay que tener en cuenta que las matemáticas, a la hora de las pérdidas, no juegan precisamente a nuestro favor. Para recuperarse de una caída del 50% hace falta conseguir rentabilidades del 100%, cosa nada fácil en el mundo de la inversión.
2.- Enamorarse de un producto.
Este es uno de los fallos más comunes para los inversores value. Sobre todo para los recién iniciados que han leído libros de Peter Lynch, que defiende, no sin razón, que la mejor investigación que se puede hacer a la hora de invertir es pasarse por el centro comercial y ver qué productos prometen y se venden bien.
Pero esto no es todo a la hora de invertir. Pongamos por caso el PALM. Cualquiera que probara una agenda electrónica Palm cuando salieron, podría pensar que es el negocio del siglo. Parecía totalmente lógico pensar que Palm sería una gran oportunidad de inversión. Sin embargo, el sector de electrónica simplemente no se caracteriza por ser rentable. Los márgenes son paupérrimos, la competencia es brutal y es casi imposible conseguir generar beneficios de forma regular.
Otro caso sería las aerolineas. En teoría podría parece que la aviación debería de haber sido el negocio del S. XX. Sin embargo una y otra vez, las aerolineas han quebrado, perdido dinero y es uno de los sectores que más dolores de cabeza ha dado a sus inversores.
En definitiva, el secreto está en el negocio y en su capacidad de generar beneficios.
Un saludo,
Nairan
l Blog del Inversor




1 comentario hasta ahora ↓
Vaya… si antes hago mi anterior comentario, acerca de que yo me suelo “enamorar” de las empresas que sigo… Y sin haber leído a Lynch
Alguna reflexión según me viene: En primer lugar, es muy difícil no hacerlo. Es decir, ya no es la empresa que sigas o la pasta que pongas, sino el esfuerzo propio y el tiempo robado que has dedicado a ello. Por otro lado ¿no hace lo mismo el mismísimo Buffett, por ejemplo, con Cocacola? De acuerdo en que los números eran aplastantes cuando compró en el ‘87 pero, hoy en día (en mi modestísima opinión, no se me moleste nadie) no lo es, al menos en cuanto a números, y sigue manteniéndola. Claro, que ya la tiene más que amortizada…
De acuerdo con que hay sectores imposibles para este tipo de inversión. A los que comentas hay que añadir energéticas (siempre que no sean monopolios, claro), televisiones (ya no son lo que eran, demasiada competencia), bancos (imposible leer sus balances, incluso para expertos), pero quizá también deberían estar incluídas las empresas de moda-retail, por su tendencia a la competencia a través del precio, y sin embargo se me ocurren varias de aquí y de EEUU con ventajas competitivas claras, y sin buscar por Italia. No es tan sencillo…
Y por último hay que tener en cuenta que la teoría y la aplastante realidad son dos cosas muy diferentes. Eligiendo este estilo de inversión es perfectamente posible encontrarse más agusto en valores con pérdidas, que en otros que, aun con ganancias, no han cumplido las espectativas de calidad que se tenían sobre ellos. Sé que suena extraño, pero a veces tengo esa sensación. Conste que no hablo de que sea gratificante, a nadie le gusta perder dinero, sino de estar confiado o cómodo.
No sé… Es lo que pasa cuando escribes sin dirección, sale cualquier cosa…
Saludos.
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