En los últimos días se ha hablado mucho en España sobre la subida de impuestos que parece va a llevar a cabo el gobierno. Lamentablemente como inversores, estas decisiones nos van a golpear de lleno, ya que una de las medidas implica la subida de los impuestos sobre la renta capital. También ha salido el tema de las SICAVs y de si deberían aumentar los impuetos sobre las mismas.
He encontrado 3 posts en blogs que explican de forma muy clara, qué es, y en qué consiste un SICAV.
El primero es de Marc Garrigasait (de Investorsconundrum.com). En este caso es conocimiento de primera mano ya que Marc mismo gestiona una SICAV, que por cierto está obteniendo una excelente rentabilidad este año (¡Enhorabuena Marc!):
Para más detalles sobre la fiscalidad de las SICAVs, hay un interesante artículo en el blog La Fiscalidad Explicada con Sencillez (por cierto, blog que no conocía y me ha interesado mucho):
Recientemente he leído un par de libros de Robert Cialdini, tratando algunos aspectos de psicología aplicada. En general los libros de Cialdini no aportan ningún concepto nuevo, pero sí que tienen una buena capacidad de síntesis y de acompañar los conceptos con ejemplos relevantes, haciendo su lectura muy amena. En definitiva son libros de psicología divulgativa.
Hay un fenómeno que me llamó la atención por su relevancia en el mundo de las inversiones. Estoy hablando del “efecto escasez”. Básicamente implica que las personas tendemos a valorar más aquello que se nos presenta como único, escaso, o difícil de conseguir.
No deja de sorprenderme el número de personas que llega al mundo de la inversión y dedica una cantidad ingente de tiempo y esfuerzo a intentar descubrir una fórmula de inversión milagrosa, oculta a todos los demás, que le hará millonario.
Otro factor que según Cialdini hace que valoremos más la información es la novedad. Si bien es cierto que la novedad es parte importante de la información que nos llega hoy en día, creo que esto va muchas veces en detrimento de la calidad de la misma, y aquí es donde encontramos problemas. Como decía una profesora mía de instituto: “muchas veces lo urgente quita paso a lo importante”.
Estos conceptos de escasez y novedad se mezclan con la idea de “información privilegiada” produciendo un cóctel letal para los inversores recién llegados al mundo bursátil. Hay toda una industria interesada en que actuemos al minuto, y que genera sus beneficios a base de nuestra actividad (compra y venta de acciones), independientemente de si resulta o no beneficioso para nosotros.
Un consejo a los que llevan relativamente poco tiempo en el mundo de las finanzas: invertir todo el tiempo que podáis en leer y adquirir una buena formación de inversor. Os pagará muchísimos más dividendos que cualquiera inversión exótica puntual.
Un saludo,
Nairan
P.D. Conste que con mi ausencia de posts en los últimos meses, no pretendía hacerlos parecer más valiosos La calidad es la que es, para bien o para mal.
Siguiendo con la idea de ir comentando los diferentes tipos de valoración de empresas que se pueden hacer, hoy os dejo con un pequeño resumen de lo que son las valoraciones por múltiplos (también conocidos como valoración por cuenta de resultados).
Lo he colgado como artículo en www.inversionvalue.com, y os lo podéis descargar como pdf aquí:
Dentro de este tipo de valoraciones encontramos la valoración según el PER. A mi me suele asustar como se suele gastar este múltiplo por la mayoría de los inversores. No es que crea que no es útil, sino que creo que se hace un uso totalmente inadecuado del mismo.
La guía es muy simple, simplemente pretende presentar lo que son estos métodos de valoración y dar una pequeña idea de como los podemos usar. La práctica ya es cosa de cada cual
En este blog he tratado casi siempre el método de valoración empresarial por descuento de flujos. Sin embargo, realmente podemos hablar de 4 principales métodos de valoración.
Me estoy refiriendo a:
- Valoración por Balance
- Valoración por Cuenta de Resultados
- Valoración por Goodwill
- Valoración por descuento de flujos.
En los próximos días vamos a explicar un poco cada uno. De momento sólo avanzaré que el único teóricamente correcto es la valoración por descuento de flujos.
Con los tiempos que corren, una de las cosas que miramos con más atención es la cantidad de deuda que tienen las empresas en su balance.
La deuda de por si no es mala. Para un novato puede resultar un poco lioso entender cómo afecta la deuda de una empresa a su cuenta de resultados. Hay que entender que el efecto que tiene es de apalancar los resultados, tanto en sentido positivo como en negativo.
La clave está en tener en cuenta que la deuda suele tener un coste fijo. Vamos a poner 4 ejemplos para intentar comprender este fenómeno:
Para nuestro ejemplo vamos a tomar una empresa que presenta los siguientes resultados para el año 2008:
Para el siguiente año vamos a hacer 2 cálculos. Uno suponiendo que es un año bueno y que las ventas aumentan un 20% y otro en el que las ventas descienden un 20%, es decir un año malo. Teniendo en cuenta que le coste de la deuda se mantiene fijo (en 400), vemos que esto produce una variación de un 25% en los beneficios de la empresa.
Ahora tomemos una empresa con un nivel de deuda superior y veamos lo que ocurre. Su cuenta de resultados para el año 2008 es el siguiente:
Podemos hacer varias observaciones interesantes. En un primer lugar, lógicamente, aunque las ventas son las mismas, el beneficio que obtiene la empresa es menor (ya que tiene mayor deuda y por tanto tiene que pagar más intereses sobre la misma). Ahora veamos que ocurre si proyectamos los mismos supuestos que antes:
Como vemos, la deuda actúa como potenciador de los resultados (tanto para bien como para mal). En un entorno favorable, el endeudamiento puede servir a las empresas para conseguir resultados espectaculares. Sin embargo, en un contexto negativo, puede resultar letal.
Con la crisis de liquidez actual, y lo que queda por delante, creo que es importante tener este concepto de apalancamiento a través de deuda claro.
Mantener tu dinero en liquidez te convierte en más pobre. Simplemente para compensar la inflación necesitas algún tipo de inversión (depósitos, cuentas de ahorro, etc.). A la larga, la renta fija es buena, y las acciones, mejor.
El valor de 1997 (ajustado a la inflación) de un dolar de 1802 si se hubiese invertido en los siguientes medios (excluyendo impuestos y comisiones):
Efectivo: $0.07 (-1,35% anual)
Oro: $0.84 (-0.09% anual)
Renta Fija: $803 (3,5% anual)
Renta Variable: $558,945 (7% anual).
2.- Métete sólo en lo que entiendas.
Tienes que saber qué estás haciendo si quieres tener éxito. Para gestionar bien cualquier actividad tienes que saber de ella. No se puede saber de todo, por tanto debemos mantenernos con cosas que sí entendemos.
Por lo menos debes de aprender lo más básico, sino, acabarás pagándolo caro. La inversión se convierte entonces en una forma de juego de azar. Deberías ser capaz de valorar los riesgos y beneficios de una inversión antes de poner tu dinero en juego.
Por tanto, establécete unas fronteras: países, divisas, tipos de inversiones… y estudia bien aquello que elijas.
3.- Conócete a ti mismo, tus necesidades y cuánto riesgo puedes asumir.
No hay “buenas” inversiones, simplemente inversiones que se adaptan a tus necesidades. Algunos se preparan para la jubilación, otros quieren ganar dinero rápido – y todo tiene sus sacrificios.
Invertir es un asunto personal. Hazte la siguiente pregunta: ¿Cuándo necesitaré el dinero, y qué cantidad? ¿Puedo soportar y permitirme el atravesar periodos de pérdidas? ¿Qué cosas inesperadas podrían suceder? ¿Tengo un “plan B”?
Una sugerencia:
Horizonte temporal de un año: Cuenta ahorro o depósito.
Horizonte temporal de entre 3 a 10 años: Renta fija
Horizonte temporal de más de 10 años: Renta variable
4.- Las emociones son malas consejeras
Las emociones son el enemigo: correrás con los cerdos al matadero. Si estás comprando cuando todos están comprando, estarás comprando caro. Si no estás comprando porque nadie más está comprando, estás dejando pasar una oportunidad.
Es difícil ir a contracorriente (por cierto, lo cuál no lleva implícito el éxito). Pero si que te evitará perder tu dinero en momentos turbulentos, y te permitirá comprar acciones a precios acertados.
5.- Las comisiones pueden convertir el éxito en fracaso
¡Precaución con las comisiones! Las comisiones pueden disminuir tu patrimonio sin que siquiera te des cuenta. Es de gran ayuda el planear y el echar las cuentas con antelación.
Muchas instituciones financieras se esfuerzan en ocultar las comisiones: dedicar un tiempo a comparar, acabará compensando mucho a la larga.
Calcula el coste de los impuestos y de la inflación.
6.- No tomes riesgos en renta fija, no vale la pena.
Tu rentabilidad máxima está limitada en este tipo de inversiones. Lo que importa es la capacidad del emisor de repagar la deuda con el interés correspondiente. Contempla el peor de los casos.
Deberías seguir los siguientes criterios de exclusión y tests cuantitativos a la hora de invertir:
Países donde haya una economía de mercado y un estado de derecho.
Sólo grandes empresas en sectores que no estén en proceso de reestructuración, cíclico o impredecible.
Los beneficios = 3 veces el pago de interés, o más.
El valor en mercado de las acciones debería ser superior al valor de mercado de su deuda
Debería tener suficiente liquidez; Tiene que haber un balance entre su activo a corto plazo y su deuda a corto plazo.
El Capital de los accionistas debería ser equivalente al menos al 40% del activo (exceptuando bancos y aseguradoras).
7.- Compra sólo buenas empresas.
Una empresa es una buena empresa si hay una alta probabilidad de que necesite poco capital, que genere unos amplios flujos de caja libres y si ello beneficia a los accionistas.
Lo básico:
La directiva debe ser de fiar a la hora de designar el uso de recursos y en la contabilidad
El área de negocio, la empresa en sí y su contabilidad deben ser de fácil comprensión
El ROE debe ser lo suficientemente elevado.
La posición en el mercado debe ser excelente.
Los beneficios deben estar al alza.
Sus resultados deben de ser recurrentes.
El análisis:
- Hazte una visión general: Mira las propiedades y el potencial de la empresa, el sector, y la posición de la empresa en el mismo:
El contexto de la empresa (el sector): los productos, los márgenes, el requerimiento de capital, la regulación existente, los riesgos, la expansión, la ciclicidad y la estabilidad.
La empresa en si: su posición de mercado, su modelo de negocio, la comunicación, sus ventajas competitivas, los productos, las cosas en proceso de desarrollo, los riesgos y las dependencias, la capitalización, la contabilidad, las adquisiciones, los dividendos.
A continuación, analiza la cuenta de resultados y el balance. No olvides tampoco el estado de flujos de efectivo.
Resultados:
EBITDA, el márgen de EBITDA (EBITDA / ventas)
EBIT, el márgen EBIT (EBIT / ventas)
El márgen de Beneficio (Beneficios / ventas)
La relación entre Activo y Deuda
El ROE es lo único que importa para el dueño. El ROE es la rentabilidad que obtiene por sus activos.
8.- Compra a un buen precio
El valor de tu inversión tiene que ser mayor que el precio. El precio lo marca el mercado de valores, el valor debe ser determinado por ti.
La renta fija te proporciona seguridad y se puede calcular su retorno fácilmente. La renta variable puede rentar más, pero es más difícil estimar el retorno. Por tanto el retorno esperado de renta variable debe ser superior al de renta fija.
9.- Carpe Diem
En tiempos buenos, los precios son altos. En tiempos malos, la confianza se esfuma. Si nunca inviertes por que el momento no es el adecuado, nunca llegarás a ningún sitio. Toda situación, política, económica, social, tiene sus riesgos – ¡y oportunidades!
10.- Confía en nadie más que en tu propio juicio.
Piensa por ti mismo. De lo contrario, estarás a merced de las intenciones de los demás. Necesitas tu propio marco de referencia. No confíes ciegamente en los demás. Creer en tus fuentes implica legitimizarlas. ¡Debes de saber bastante para poder decidir quien sabe!
Si todos los inversores tomaran sus decisiones de inversión basadas en estimaciones conservadoras y racionales de valoración, el mundo sería muy diferente. Afortunadamente los que participan en la bolsa son seres humanos sujetos al devenir de sus emociones. La euforia y el pesimismo están a la orden del día.
Benjamin Graham ofrece al inversor inteligente una forma de escapar del vaivén diario y de las ráfagas de avaricia y miedo que sufre constantemente la bolsa. Cito:
“Básicamente, las fluctuaciones en los precios tienen un solo significado para el verdadero inversor. Le ofrecen la oportunidad de comprar sabiamente cuando los precios caen bruscamente y vender sabiamente cuando suben mucho. Otras veces, le irá mejor si se olvida de la bolsa”.
La postura de Graham es de perfecto sentido común. ¿Os imagináis esperar para comprar una nevera a que su precio suba y negarse a comprar la misma nevera cuando la ponen de oferta? Este comportamiento irracional es el pan nuestro de cada día en los mercados.
Graham captó la esencia de este sin sentido en su parábola de “Mr. Market”. Imaginad que tenéis un negocio a medias con un señor llamado “Señor Mercado” (Mr. Market). Este señor tiene la sana costumbre de llamar todos los días a tu puerta para informarte de lo que él cree que vale tu participación en vuestra empresa.
La mayoría de días, el precio que nombra es razonable y ajustado a la realidad de vuestro negocio. Sin embargo, Mr. Market sufre de cierta inestabilidad emocional severa. Es extremadamente temperamental. El día que a Mr. Market le pilla alterado (o excesivamente optimista, o pesimista hasta la médula) es capaz de nombrarte precios absurdos (tanto por arriba como por abajo).
La misión del inversor inteligente es no caer en la influencia del señor mercado sino aprovecharse de él. Lo mejor de todo es que a Mr. Market no le importa cuantas veces te aproveches de él, pase lo que pase, él al día siguiente estará dispuesto de nuevo a negociar contigo. Está claro entonces que el objetivo del buen inversor debe ser calcular un valor intrínseco para el negocio (es decir, saber lo que vale objetivamente el negocio) y vender cuando Mr. Market cita un precio desorbitadamente alto y comprarle cuando te da un precio ridículamente bajo.
Desde el punto de vista del inversor, eso es la bolsa. Un supermercado donde se compran y venden todos los días miles de empresas. ¡Simplemente se trata de encontrar las ofertas!
Un saludo,
Nairan
Bibliografía:
Graham, B.: “The Intelligent Investor” (Revised Edition)(N.Y., Collins Business Ed., 2006), Páginas 204-205
Gracias a la buena acogida que ha tenido la traducción de la charla de Warren Buffett, ha llegado en los últimos días mucha gente nueva al blog. Me he dado cuenta que, para un recién llegado, tanto al blog como al mundo del value investing, era muy difícil saber por donde empezar.
Para solucionar este problema decidí escribir una pequeña guía sobre el value investing. De paso me ha servido para darme cuenta que realmente toda la filosofía value recae sobre 2 conceptos (para saber cuales, tendréis que leer la guía )
He redactado muchas veces el texto, corrigiendo, añadiendo, quitando, volviendo a añadir… Ante todo espero que este trabajo no se note, porque eso significará que se lee fácilmente y sin esfuerzo.
Podéis acceder a ella tanto en la parte superior de esta página (donde pone “Guía sobre Value Investing”) o aquí.
Cómo último aliciente para animaros a leerla, hay un pequeño regalo en forma de pdf al final.
Aunque ya no es sorpresa, os dejo esta charla subtitulada del gran inversor Warren Buffett. Podéis ver la charla entera en youtube (http://es.youtube.com/user/NairanInversor). En total son 9 partes (una hora y media).
Espero que no me tengáis en cuenta las faltas de ortografía (he tenido que ir muy rápido y no he podido comprobar nada, para poder terminarlo en periodo de vacaciones). Los he tenido que subir varias veces, porque me di cuenta que a veces la tercera línea de subtitulos no aparecía. Así que si lo leísteis antes de hoy, es probable que alguna frase se os quedara por terminar.
Bueno, como ya hemos comentado en otras ocasiones, como inversores value, parte importante de nuestro trabajo consiste en encontrar empresas con ventajas competitivas, o como se suele decir en inglés: “economic moat”.
Muchas veces los inversores buscan empresas que presenten buenos resultados y beneficios en aumento con respecto al ejercicio anterior. Pero hay que tener en cuenta que muchas empresas que tienen un pasado brillante, acaban presentando resultados nada espectaculares en el futuro. Esto se suele deber al efecto que tiene la competencia. Es más, a mayor beneficio presente y pasado, mayor competencia futura. Este lema suele cumplirse y es casi ley de vida. Es la naturaleza propia de cualquier mercado libre. el capital tiende a buscar las areas de mayores retornos esperados.
Lo más importante de la ventaja competitiva, bajo el punto de vista del inversor value, es que se mantenga. Es decir, el ideal es encontrar sectores y negocios en el que no es fácil instalarse como competencia.
Yo suelo seguir 4 pasos para calibrar el “economic moat” de una empresa:
1.- Mirar la rentabilidad histórica que ha tenido la empresa. ¿Ha sido capaz la empresa de generar un buen retorno sobre el capital de los inversores en el pasado? Este paso en si no nos da una respuesta definitiva de si la empresa tiene un “economic moat”
2.- Si la empresa ha sido capaz de mantenerse rentable y mantener a la competencia alejada ¿cómo lo ha hecho? ¿porqué ha sido así?
3.- Estimar cuánto tiempo podrá la empresa mantener alejada y bajo control a la competencia. Esto lo podemos llamar el “periodo de ventaja competitiva”.
4.- Por último hayque echar un vistazo a la estructura del sector. Qué empresas hay y cómo se hacen la competencia entre ellas. Lo ideal es encontrar un sector en el que los márgenes sean altos y hayan grandes barreras de entrada para la competencia.
El tema de analizar el “economic moat” de una empresa es difícil y a la vez fascinante. Es difícil porque es entrar de lleno en el aspecto más cualitativo de la empresa y en cierto modo en predicciones de futuro. Sin embargo, estoy seguro de que es donde podemos sacar auténtica ventaja como inversores value. Al fin y al cabo, ahí está el “valor”.
In my whole life, I have known no wise people (over a broad subject matter area) who didn’t read all the time — none, zero… You’d be amazed at how much Warren reads — at how much I read. My children laugh at me. They think I’m a book with a couple of legs sticking out.
(En toda mi vida, no he conocido a ningún sabio (sobre cualquier tema) que no leyera constantemente, ninguno, cero… Os sorprenderíais cuánto lee Warren, y cuanto leo yo. Mis hijos se ríen de mi. Creen que soy un libro con un par de piernas). — Charlie Munger
AndrésR
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