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Cuando vender. Perspectivas de un Inversor Value. 2a Parte.

Además de las 2 razones que vimos en el artículo anterior, nos quedan 2 razones importantes más por comentar por las que un inversor value debería de considerar vender sus acciones.

 

3.- ¿El precio de las acciones ha superado excesivamente su valor intrínseco?

Hay muchas veces que el mercado reacciona de manera excesivamente optimista. En general no es buena idea vender acciones de empresas extraordinarias que tengas en cartera, pero hay veces en que el mercado esta dispuesto a pagar precios realmente injustificables. En esos momentos, no hay nada malo en aprovecharse y vender. Buffett lo resumió de alguna manera con su frase: “Be fearful when others are greedy, and greedy when others are fearful”.

 

4.- ¿Hay otras oportunidades que te presentan mejores probabilidades de generar beneficios?

Como inversores, nuestro objetivo es destinar nuestros ahorros allá donde tengamos mayor probabilidades de generar los máximos beneficios (en relación al riesgo asumido). A todos nos ha pasado el caso de que nos llegue una gran oportunidad y que en ese momento no tengamos liquidez. La única solución es recalcular cual es la mejor opción y tomar una decisión en acorde (que muchas veces implica vender algo, asumiendo incluso pérdidas, para poder comprar algo con mejores perspectivas). Aqui ya entra la experiencia y el sentido común para valorar todos los factores.

Por último me gustaría comentar otra razón que algunos podrían considerar como razón de vender. A veces acertamos de pleno en nuestras inversiones y alguna de nuestras empresas van creciendo de valor, llegando a ocupar un porcentaje muy alto de cartera. Algunos dirían que demasiado alto. El tema de diversificación da para toda una serie de artículos y no voy a entrar ahora en detalles, pero me parece que puede ser una razón también a ponderar a la hora de decidir si es momento de vender.

Un saludo,

Nairan

Cuando Vender. Perspectivas de un Inversor Value. 1a Parte.

En el artículo anterior vimos cuando no debe vender un value. Hoy vamos a intentar asesorar cuando SI debe considerar vender un inversor value.

Para ello lo mejor es señalar una serie de preguntas que nos podemos hacer para reflexionar sobre si deberíamos vender o no.

 

1.- ¿Se han deteriorado los aspectos fundamentales de la empresa?

Uno de los casos obvios para vender sería si las perspectivas de la empresa han cambiado. Imaginemos que invertimos en una empresa y tras unos años de gran éxito, el crecimiento de la empresa ha empezado a ralentizarse. La empresa esta acumulando caja y cada vez le cuesta más encontrar operaciones rentables en las que invertir. La competencia es cada vez más fuerte y está erosionando los márgenes de beneficio de nuestra empresa. El futuro ya no pinta tan brillante para la empresa como hace unos años.

Bajo este escenario, y tras un análisis concienzudo, lo lógico sería vender nuestras participaciones en esta empresa.

 

2.- ¿Te equivocaste al comprar?

Esta vida está llena de incertidumbre y muchas veces las cosas van de manera diferente a la esperada. A todos nos ha pasado haber invertido en un negocio que en un primer momento nos pareció brillante y que luego ha resultado tener más problemas de los que habíamos previsto. En el momento en que no somos capaces de justificar de manera racional el estar invertidos en la empresa, porque las razones por las que compramos ya no se cumplen, no deberíamos de ser accionistas de la misma.

Sólo nos queda desgravar las pérdidas, aprender la lección y ¡a otra cosa, mariposa! :)

Seguiremos con las razones para vender en el próximo artículo.

Un saludo,

Nairan

Cuando (no) Vender. Perspectivas de un Inversor Value.

Una de las grandes preguntas que hacen todos los que se inician en el value investing es: ¿Cuándo vender?

Hoy vamos a intentar dar unas orientaciones al respecto. Está claro que la filosofía de un inversor en valor, implica hasta cierto punto el ideal de no vender nunca. Pero la realidad es que hay más bien pocas empresas que merezcan la pena ser mantenidas tanto tiempo.

En el mundo de las inversiones, saber cuándo vender es igual o más importante que saber cuándo comprar, pero en general pecamos de vender demasiado pronto nuestras mejores empresas y mantener demasiado tiempo empresas no tan buenas. Si hacemos los deberes, es más común para un value pecar de lo primero que de lo segundo (ya que intentamos de entrada comprar sólo buenas empresas).

Voy a centrarme por tanto en intentar paliar el fallo de vender demasiado pronto. Para ello vamos a echar un vistazo a las razones por las que NO debe vender un value:

 

1.- El precio de la acción ha bajado.

De por si, las fluctuaciones en los precios de las acciones, no implican ningún significado para un inversor value, ya que pueden darse por mil razones que nada tienen que ver con la rentabilidad a largo plazo del negocio. El precio de la acción no tienen memoria, y por tanto lo único que cuenta son las perspectivas que tiene la empresa de generar flujos de caja en el futuro. Si hemos hecho bien los deberes, y la empresa en la que hemos invertido es sólida, la bajada de precios puede constituir más bien una razón de compra que no de venta.

 

2.- El precio de la acción ha subido.

Aquí es donde más metemos la pata los value. Simplemente porque una acción haya subido no quiere decir que la deberíamos de vender. Tenemos que estar al tanto de porqué ha subido la acción y si realmente ha llegado a su máximo potencial o si está sobrevalorada.

En definitiva, el inversor en valor saldrá mejor parado si está al tanto de las empresas en las que participa, más que mirar los precios de las acciones 10 veces al día. Es mucho mejor dedicar nuestro tiempo a mantenernos al día de las noticias de las empresas y sectores en los que invertimos (además de más interesante que estar pegado a la pantalla, trazando lineas y viendo numeritos subir y bajar).

Las razones por las que SÍ debe vender un inversor value, las veremos en el próximo artículo.

Un saludo,

Nairan

Herramientas del inversor. Filtros Rápidos. 3a Parte.

Aquí va otra cosa en la que me suelo fijar a la hora de evaluar una empresa como posible inversión:

¿El número de acciones ha cambiado en los últimos años?

 

Si ha aumentado, la empresa probablemente haya emitido más acciones para comprar otras empresas (una especie de ampliación de capital), o ha estado recompensando a los ejecutivos con opciones. Los dos casos son negativos para la rentabilidad del inversor individual. La mayoría de adquisiciones suelen destruir valor para el accionista, y las opciones a ejecutivos no hacen más que diluir el valor de tu participación en la empresa.

Sin embargo, si el número de acciones está disminuyendo, podría ser una buena señal. Si una empresa recompra sus propias acciones, está generando valor para sus accionistas. Pero ojo. La excepción a esta regla es si consideras que le precio de la acción está sobrevalorada. Como inversores no nos beneficia que nuestra empresa compre acciones propias a precios sobrevalorados de la misma forma que no nos interesa a nosotros mismos comprar acciones sobrevaloradas.

Un saludo,

Nairan

Herramientas del inversor: Filtros Rápidos. 2a Parte

Seguimos con filtros que podemos gastar para diferenciar a las buenas empresas de las mediocres.

¿Es capaz la empresa de generar un ROE (return on equity = retorno sobre fondos propios) mayor al 10%?

 

Cualquier empresa decente, debería de ser capaz de generar más de un 10% sobre sus fondos propios de manera consistente.

También es interesante tener en cuenta con qué cantidad de apalancamiento lo consigue.

Una excepción a esta regla podrían ser las empresas cíclicas. Sin embargo, las cíclicas más decentes conseguirán mantener ROEs aceptables hasta en los momentos más difíciles.

Un saludo,

Nairan

Herramientas del inversor: Filtros rápidos 1a Parte.

Como inversores individuales, el universo de acciones y empresas a las que tenemos acceso es casi ilimitado. Sin embargo nuestro tiempo no lo es. Así que conviene crear una especie de filtro rápido para saber si vale la pena dedicar tiempo a investigar una empresa o no.

Desde luego hay excepciones a todas las reglas, y son sólo una guía, pero creo que pueden resultar útiles en un momento dado.

 

1.- ¿Ha generado la empresa alguna vez beneficios operativos?

Esta pregunta parece elemental, pero no deja de sorprenderme la cantidad de gente que me pregunta que analice empresas que sólo han hecho que perder dinero hasta el momento. Frecuentemente las empresas más emocionantes del momento, que están a punto de sacar un producto revolucionario etc. se llevan gran parte de la atención mediática. Como inversores, si evitamos este tipo de empresas, a la larga estaremos más tranquilos y nos irá mejor.

El tipo de empresas al que me estoy refiriendo suele ser de tamaño más bien modesto, con una línea de productos muy reducida y llena de promesas. Es lo más parecido que conozco a comprar un billete de lotería y desde luego no entra en mi visión de lo que significa “invertir”.

Por otro lado, habiendo tantas empresas que han demostrado año tras año que son más que rentables, no veo razón que compense apostar por lo contrario.

Seguiremos viendo filtros rápidos en los próximos días.

Un saludo,

Nairan

Margin of Safety. El Margen de Seguridad.

A la hora de afrontar una valoración de una empresa, con el objetivo de ser potencial inversor, hemos visto que el primer paso es siempre analizar la empresa e intentar entender todo lo posible acerca de su negocio. Tras esto, tenemos que ponerle un precio intrínseco a la acción de la empresa, es decir, estimar cuánto deberíamos estar dispuestos a pagar por las acciones de esa empresa. Pero nos falta todavía un tercer concepto para hacer que nuestras inversiones sean fructíferas.

Estoy hablando, lógicamente de lo que Benjamin Graham bautizó como “margin of safety”.

 

Como inversor, nuestro objetivo debería de ser comprar empresas no a su valor intrínseco, sino por debajo de este. Cualquier análisis y valoración puede contener errores de estimaciones etc. y es el margen de seguridad lo que a la larga minimizará nuestros errores de cálculo y aumentará nuestras rentabilidades conseguidas.

No todas las empresas son igual, y por tanto, no tenemos porqué exigir un margen de seguridad igual a todas. Como regla general: a más incierto sea el futuro de la empresa en cuestión, más margen de seguridad debemos de exigir antes de comprar.

 

Como diría Buffett:

“you´ll do ok investing if you buy great companies and don´t pay a totally silly price”

(te irá bien invirtiendo si compras empresas excelentes y no pagas un precio ridículo por ellas)

El margen de seguridad será en gran parte el encargado de que no paguemos un precio ridículo por nuestras empresas.

Un saludo,

Nairan

Ejemplo de Caso Práctico de Valoración

 

Vamos a poner un ejemplo de valoración para poner en práctica los 5 pasos que aprendimos en el artículo anterior.

La empresa que valoraremos la llamaremos Nairat S.L.

 

Los datos de los que disponemos son los siguientes:

N° de Acciones en el mercado: 250.000

Tasa de crecimiento a perpetuidad: 3%

Tasa de descuento teniendo en cuenta las características de Nairat: 9%

Previsión de los flujos de caja libres para el año que viene: 650.000€

Prevemos que el negocio de Nairat va a crecer durante los próximos 10 años a un ritmo del 5%

Estos son todos los datos que necesitamos para realizar nuestros cálculos. Vamos allá:

 

Paso 1:

Estimar los flujos de caja libre para los próximos 10 años.

Si tenemos en cuenta los datos mencionados arriba nos sale lo siguiente:

 

Recordamos que estamos asumiendo un 5% de crecimiento anual.

 

Paso 2:

Ahora tenemos que calcular el valor presente de estos flujos de caja.

 

Recordamos que el factor de descuento = (1 + T)^n 

donde T es la tasa de descuento y n el numero del año correspondiente.

 

Paso 3:

Calcular el valor a perpetuidad y descontarlo al valor presente.

Recordamos la formula: Valor de perpetuidad = FCL del décimo año x (1 + g) / (T – g)

donde g = tasa de crecimiento perpetua y T es la tasa de descuento.

 

Valor de perpetuidad = (1.008,3 x 1,03) / (0,09 – 0,03) = 17.310,2€

 

Si lo descontamos al valor presente nos sale:

17.310,2 / 1,09^10 = 7.312€

 

Paso 4:

Calcular el valor total de la empresa.

Valor de perpetuidad descontado al presente + valor presente de los futuros flujos de caja (todos sumados) = Valor total

Esto nos da:

7.312 + 5.068,9 = 12.381€

 

Paso 5:

Finalmente nos queda dividir el valor total entre el número de acciones (250.000):

12.381 / 250 = 49,52€

Con lo que hemos obtenido un precio de 49,52€ por acción.

 

Espero que os haya resultado útil el seguir este proceso paso a paso.

Un saludo,

Nairan

Proceso de Valoración de una Empresa. Pasos a Seguir.

Hoy por fin, habiendo desengranado todos los elementos más importantes a la hora de realizar una valoración por descuento de flujos, vamos a juntar todas las partes y ver como podemos proceder en 5 pasos a realizar una valoración.

 

Paso 1:

Estimar los flujos de caja libres para los próximos 10 años.

 

Paso 2:

Calcular el valor presente de estos flujos.

 

Paso 3:

Calcular el valor de perpetuidad y descontarlo a su valor presente.

 

Paso 4:

Calcular el valor total de la empresa:

Valor de perpetuidad descontado al presente + valor presente de los futuros flujos de caja = Valor total

 

Paso 5:

Calcular el valor por acción dividiendo el valor total de la empresa por el número de acciones.

 

Y con esto podemos obtener una estimación del valor intrínseco de una acción.

Como todo el proceso puede ser complejo, sobre todo a los recién iniciados, en el próximo artículo vamos a poner un ejemplo para intentar aclarar todo el proceso.

Un saludo,

Nairan

Calcular el Valor de Perpetuidad. 2a Parte.

En el artículo pasado explicamos cómo obtener el valor presente de flujos de caja futuros. Si recordáis, hace 2 artículos hablamos de cómo calcular el valor de perpetuidad. Pusimos un ejemplo, pero nos faltó calcular el valor presente de los flujos que estimamos. Ahora estamos en condiciones de poderlo calcular.

 

Retomando el caso:

Habíamos llegado a un valor de 11.444 millones.

Para calcular el valor presente de estos 11.444 millones, y teniendo en cuenta los supuestos que dimos:

Pongamos por caso que estamos valorando una empresa con un modelo de valoración de descuento de flujos a 10 años (n = 10).

A la empresa le otorgamos una tasa de descuento del 12%. (T = 0,12)

Estimamos que el flujo de caja libre al décimo año serán 1.000 millones. (FCn = 1.000)

Consideramos que a partir del undécimo año la empresa seguirá creciendo al ritmo de 3%. (g = 0,03)

 

 

Podemos concluir que el valor presente es el siguiente:

FCn = 11.444

n = 10

T = 0,12

 

11.444 / (1,12)^10 =  3.692€

 

Hemos ido explicando paso por paso todo lo que nos hace falta para realizar una simple valoración por descuento de flujos. En el próximo artículo vamos a juntar todo el proceso para poder llegar desde nuestras estimaciones iniciales a poner un precio a una empresa (acción).

Un saludo,

Nairan