Cómo construir una cartera prudente de alta rentabilidad y riesgo moderado para el largo plazo en 14 pasos

En este blog aparecen análisis de empresas. Presento datos objetivos sobre la evolución y situación del negocio de las empresas. Como inversores debemos tener una estrategia práctica que podamos implementar para construir una cartera de inversión. 

El inversor prudente debe limitarse a las acciones de empresas importantes con un largo historial operativo de beneficios y con un balance sólidoBenjamin Graham

A continuación expongo a modo de reglas algunos criterios que me parece importante tener en cuenta a la hora de seleccionar activos en los que invertir. Creo que pueden servir de guía para que un inversor a largo plazo, defensivo, prudente e inteligente, construya una cartera sólida. Esta guía pretende abarcar muchos aspectos fundamentales manteniéndose accesible y útil para el inversor particular. El mayor peligro para cualquier inversor es la ignorancia.


Resumen de reglas de inversión prudentes:
  • 1.- Sólo invertir en empresas con historial de crecimiento por encima de la inflación.
  • 2.- Sólo invertir en empresas de calidad con un historial sólido de crecimiento.
  • 3.- Sólo invertir en empresas que ganen dinero.
  • 4.- Sólo invertir en empresas eficientes.
  • 5.- Sólo invertir en empresas con una deuda asumible y prudente.
  • 6.- Sólo invertir en empresas con claras ventajas competitivas.
  • 7.- Evitar trampas de valor.
  • 8.- Sólo invertir en empresas gestionadas por directivos honestos y competentes.
  • 9.- Sólo invertir en empresas cuando su precio es bajo en relación a sus dividendos.
  • 10.- Sólo invertir en empresas cuando su precio es bajo en relación a sus beneficios a largo plazo.
  • 11.- Ignora el ruido de mercado a corto plazo y céntrate en el largo plazo.
  • 12.- Construye una cartera de riesgo moderado diversificando apropiadamente.
  • 13.- Mejora constantemente tu cartera.
  • 14.- Mejora constantemente tu proceso de inversión.
Nota práctica:
Las reglas expuestas vienen acompañadas de criterios de inversión prudentes prácticos que pueden ser utilizados a modo de filtros para seleccionar o descartar empresas a la hora de construir una cartera.

Las primeras 5 reglas son de carácter cuantitativo y se pueden contrastar fácilmente analizando los estados financieros de las empresas. Las reglas 6 a 8 son de carácter más cualitativo, y por tanto están sujetas a la opinión personal de cada analista. Las reglas 9 y 10 tienen que ver con lo que opina el mercado y la valoración. Las reglas 11 a 14 nos ayudan a gestionar nuestra cartera de manera inteligente.


1.- Sólo invertir en empresas con historial de crecimiento por encima de la inflación
Las acciones de una empresa en crecimiento, compradas a buen precio, son evidentemente preferibles al resto.Benjamin Graham

El crecimiento es una parte fundamental de cualquier inversión. Sin él, la inflación mermará el valor inexorablemente tanto del valor de los activos como del valor de los flujos futuros.

En una cartera prudente de alta rentabilidad y riesgo moderado lo más importante es la capacidad de las empresas de incrementar los beneficios que devuelve a sus accionistas (via dividendos u otra forma) de manera continuada y consistente a lo largo del tiempo. En última instancia la revalorización de cualquier empresa a lo largo del tiempo está vinculada intrínsecamente a su capacidad de generar beneficios de manera recurrente y creciente.

La importancia del crecimiento a largo plazo
En la vida de las empresas el crecimiento lo podemos medir en años y décadas. El crecimiento a lo largo de uno o dos años no es especialmente significativo en muchos casos ya que se puede deber a modas. Centrarnos en el largo plazo implica seleccionar empresas que vayan a crecer muchos años de forma consistente. Aquellas empresas que son capaces de demostrar su capacidad de crecimiento de forma recurrente suelen ser buenos negocios. No todos los negocios son iguales y una colección de buenos negocios es una buena base para una cartera prudente.

Crecimiento de Ventas, Beneficios y Dividendos
Las empresas con buenos negocios, maduros y estables probablemente repartan un buen dividendo. Por tanto es lógico que el inversor prudente observe la rentabilidad por dividendo que ofrecen las empresas. Sin embargo sólo es posible mantener un dividendo creciente en el tiempo si los beneficios crecen a la par. Y los beneficios sólo pueden seguir creciendo en el tiempo si las ventas aumentan en concordancia.

Por todo ello el inversor prudente hará bien en buscar empresas que consigan aumentar tanto sus ventas, como sus beneficios, como sus dividendos a largo plazo (10 años vista). Cualquier empresa que haya logrado aumentar estas magnitudes de manera consistente a lo largo de una década será buena candidata para una cartera defensiva y prudente.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en empresas que hayan crecido más que la inflación en la última década (aproximadamente 2% anual).
2.- Sólo invertir en empresas de calidad con un historial sólido de crecimiento
El tiempo es amigo de los buenos negocios, y el enemigo de los negocios mediocres.Warren Buffett

Una definición razonable de una empresa de calidad es aquella que ha logrado hacer las cosas bien y tener éxito en el pasado. Aunque éxitos pasados no garantizan éxitos futuros, el pasado de las cosas no es completamente irrelevante, y es razonable pensar que aquellos que saben hacer las cosas bien las sigan haciendo.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en empresas que hayan logrado aumentar sus ventas, beneficios y dividendos al menos el 50% de las veces en los últimos diez años.
3.- Sólo invertir en empresas que ganen dinero
La primera regla es no perder dinero. La segunda regla es no olvidar la primera.Warren Buffett

El margen neto es la medida que nos indica cuántos euros genera de beneficio una empresa con respecto a su cifra de negocios. Si una empresa obtiene ventas de 100.000€ y tras descontar los gastos de todo tipo le quedan 7.000€ de beneficio, decimos que tiene un margen neto del 7%. Los márgenes netos de la cuenta de resultados de una empresa son muy reveladores sobre el tipo de negocio de la empresa. Un margen neto que varía mucho de año a año, no es señal de un negocio estable y maduro.

Un margen neto generoso actúa también como un importante colchón de seguridad. Hay que tener en cuenta que la cuenta de resultados puede introducir un elemento de apalancamiento si muchos de los gastos son fijos.

La empresa A tiene una cifra de negocios de 100.000€ y unos gastos de 80.000€. Su beneficio neto es de 20.000€ (margen neto de 20%).

La empresa B tiene una cifra de negocios de 100.000€ y unos gastos de 95.000€, generando un beneficio de 5.000€ (margen neto de 5%).

Si las ventas bajan un 4%, quedándose en 96.000€, en caso de que los gastos no se puedan ajustar, la empresa A obtenerá un beneficio de 14.000€ (lo que supone un margen neto de 14,5%). Sin embargo la empresa B habrá visto su beneficio reducirse a apenas 1.000€. Una caída del 80% de su beneficio, dejando un escuálido margen neto del 1%.

Frente al mismo descenso en ventas la empresa con más margen neto inicial ha visto como su margen neto disminuía aproximadamente un 25%, mientras que la empresa con menos margen neto inicial ha sufrido una caída del 75%.

Una leve caída en ventas afecta de manera drástica a las empresas con gastos poco flexibles y márgenes netos ajustados.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en empresas que obtengan márgenes netos de al menos el 7%.
4.- Sólo invertir en empresas eficientes
Dejando al margen el tema del precio, el mejor negocio en el que invertir es aquel que es capaz de emplear capital de manera incremental a altas tasas de retorno durante mucho tiempo.Warren Buffett

Uno de los ases en la manga de cualquier inversor a largo plazo es el crecimiento compuesto. Todos hemos visto las espectaculares progresiones geométricas que se producen con el interés compuesto a nuestro favor.

Para que una empresa crezca de forma exponencial uno de los elementos claves es el retorno sobre capital que logra obtener. Veamos un ejemplo:

Imaginemos dos empresas: una produce zapatos y la otra paraguas.

La empresa de zapatos es capaz de construir una fábrica por un millón de euros. Esta fábrica le permite fabricar zapatos y venderlos, obteniendo unos beneficios de 50.000 euros al año, es decir el 5% de lo que le costó construir la fábrica.

La fábrica de paraguas puede construir una fábrica también por un millón de euros. Sin embargo su fábrica es tan eficiente que le permite producir y vender paraguas, obteniendo un beneficio de 250.000 euros al año, es decir el 25% del coste de la fábrica.

A igualdad de todos los demás factores, ¿qué negocio es más interesante?

Evidentemente el negocio de los paraguas es más rentable ya que es capaz de generar mayores beneficios para sus accionistas por cada euro invertido. Esta ventaja es muy importante porque si la empresa es capaz de mantener su ratio de eficiencia, el crecimiento será exponencial.

Vemos que la empresa de zapatos necesitará ahorrar los beneficios de 20 años para poder construir otra fábrica, mientras que la empresa de paraguas podrá doblar su producción en sólo 4 años si reinvierte todos sus beneficios.

Criterio de inversión prudente:
  • Sólo invertir en empresas que son capaces de obtener un retorno sobre su capital empleado (ROCE) superior al 7% de media a lo largo de 10 años.
  • Ser escépticos cuando la media de gasto en capex de 10 años es superior a la media de beneficios de 10 años.
5.- Sólo invertir en empresas con una deuda asumible y prudente
No me gusta la deuda y no me gusta invertir en empresas que tienen excesiva deuda, especialmente deuda a largo plazo.Warren Buffett

Un exceso de deuda puede arruinar cualquier negocio, por muy robusto que parezca. El exceso de deuda es uno de los peligros más recurrentes para las empresas. El atractivo de poder expandir el negocio, y beneficios, con el uso de apalancamiento es una enorme tentación para los directivos (sobretodo cuando de ello dependen sus sueldos). Pero el apalancamiento siempre es un arma de doble filo. Al igual que aumenta los beneficios, puede aumentar las pérdidas.

El inversor prudente buscará invertir en empresas que no tengan exceso de deuda en su balance. Algunos negocios son más capaces que otros de soportar un nivel elevado de deuda en su balance. Como norma general, cuanto más cíclico es un negocio, y por tanto sus beneficios más volátiles, menos deuda debe de tener. Pero esto no necesariamente significa que negocios estables deban tener más deuda.

Para estimar qué supone un nivel asumible de deuda en el balance podemos contrastar la deuda total con la media de beneficios de los últimos cinco años, por ejemplo. De esta forma vinculamos la capacidad de generación de beneficios de la empresa a su nivel de deuda, y con ello entendemos si es un nivel asumible a largo plazo o no.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en una empresa si el nivel de deuda está por debajo de cinco veces su media de beneficios de los últimos cinco años.
6.- Sólo invertir en empresas con claras ventajas competitivas
Lo más importante es comprender el moat (foso defensivo) que rodea un negocio.Warren Buffett

Muchas empresas dicen tener ventajas competitivas, pero pocas son las que las tienen de verdad. Las ventajas competitivas son factores estructurales que permiten a algunos negocios ganar dinero de manera recurrente y perdurable por encima de su coste de capital.

En los últimos años ha crecido la literatura dedicada a analizar este aspecto de los negocios de las empresas. Pat Dorsey hace un buen resumen en su libro The Little Book that Builds Wealth, clasificando cuatro tipos de ventajas competitivas:

Activos intangibles:
Un activo intangible es algo inmaterial que permite a una empresa generar beneficios de forma recurrente. El ejemplo más frecuente es el poder de una marca, en el caso de que los consumidores prefieran pagar más por su producto que por el de la competencia. En esta categoría también se incluyen las patentes y las ventajas por regulación, que se constituyen como barreras de entrada a la competencia.

Costes de cambio:
Un coste de cambio se produce cuando es costoso, ya sea en tiempo, esfuerzo o dinero, cambiar al producto de la competencia. En estos casos el cliente está en cierta medida cautivo. Algunos ejemplos típicos son los sistemas informáticos, donde cambiar de proveedor y base de datos puede suponer un esfuerzo enorme y dar pie a errores costosos de todo tipo.

Efectos de red:
Los efectos de red se producen cuando los productos o servicios de una empresa son más valiosos a medida que más usuarios los utilizan. Estas dinámicas producen situaciones donde el vencedor se hace con toda la cuota de mercado. Un ejemplo típico es eBay. Cualquier persona que quiera vender sus objetos de segunda mano quiere acudir a la plataforma con más potenciales compradores. Igualmente los compradores van a eBay porque es la plataforma con más ofertas. Esta dinámica es muy difícil de romper una vez establecida para una empresa que pretenda robar cuota de mercado a eBay.

Ventajas de costes:
La ventaja típica de coste son las economías de escala. Igualmente, mejores procesos, lugares físicos, o lugares geográficos únicos (como un local en la calle principal de una ciudad, o una mina en un lugar estratégico) pueden ser ventajas estructurales lucrativas.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en empresas que tengan alguna ventaja competitiva.
7.- Evitar trampas de valor
Es de necio confundir valor y precio.Antonio Machado

Cada inversor tiene una definición ligeramente diferente de trampa de valor. A mi entender muchas veces se utiliza erróneamente el termino, cuando se ha realizado un mal análisis y la inversión sale mal. Desde mi punto de vista el término es apropiado cuando un negocio es estable, se invierte con margen de seguridad, y finalmente los fundamentales se deterioran. Esto hace que la inversión pase a estar primero correctamente valorada y, si sigue el declive del negocio, luego pase a estar sobrevalorada.

Podemos intentar evitar las trampas de valor siguiendo los consejos que hemos visto hasta ahora, pero la inversión es una actividad probabilística y por muy bien que hagamos las cosas algunas veces perderemos dinero.

Para reducir las posibilidades de realizar malas inversiones podemos profundizar en el análisis de los negocios en los que invertimos de forma más intensa. La experiencia y el conocimiento son las mejores herramientas. Con el tiempo vamos desarrollando un criterio y filtros con los que analizar todas las opciones de inversión que se nos presentan.

Desarrollar una checklist con preguntas a considerar ante una inversión es una de las herramientas más potentes que podemos tener en nuestro arsenal inversor. Algunos ejemplos serían:

  • ¿Lleva la empresa mucho tiempo realizando la misma actividad con éxito?
  • ¿Es la empresa uno de los líderes de mercado?
  • ¿Tiene la empresa un buen historial, más allá de diez años?
  • ¿Depende su negocio de unos pocos clientes o contratos? ¿Pueden peligrar en el futuro?
  • ¿Ha realizado adquisiciones grandes de otras empresas en ámbitos en los que no tiene experiencia?
  • ¿Ha evitado crisis importantes en el pasado? En caso contrario ¿cómo ha lidiado con los contratiempos?
  • ¿Tiene retos evidentes su modelo de negocio en el futuro?
  • ¿Hay una posibilidad real de que el negocio de la empresa quede desfasado en la próxima década?
Criterio de inversión prudente:
Profundizar lo más posible en la comprensión del negocio para evitar trampas de valor.
8.- Sólo invertir en empresas gestionadas por directivos honestos y competentes
No puedes hacer buenos negocios con mala gente.Warren Buffett

Es verdad que a veces no es fácil calibrar la catadura moral e intelectual de los directivos de las empresas. Pero sí es posible detectar fallos graves. Si en algún momento observamos alguna actuación que va claramente en contra de los intereses de los accionistas por parte de los directivos, suele ser recomendable abandonar la inversión.

En demasiadas ocasiones la mala gestión de directivos acaba perjudicando los intereses de los accionistas. Entender los incentivos de los directivos es importante. Si son copropietarios de la empresa, sus intereses suelen estar más alineados con los del resto de accionistas.

Todos los directivos tienen un pasado.

Criterio de inversión prudente:
Comprender los incentivos de los directivos de nuestras empresas y contrastar su trayectoria con su retórica.
9.- Sólo invertir en empresas cuando su precio es bajo en relación a sus dividendos
Los beneficios sólo son un medio para un fin. El valor de una empresa proviene de sus dividendos.John Burr Williams

Hasta ahora hemos analizado los aspectos cualitativos y cuantitativos de una empresa y su negocio. Pero una de las preguntas más importantes que nos debemos hacer a la hora de invertir es: ¿puedo comprar este negocio a un buen precio?

Por muy fantástico que sea un negocio, puede terminar siendo una inversión horrible si pagamos un precio demasiado alto.

Muchos inversores se centran demasiado desde el principio en el precio de las acciones. Pasar a la valoración sólo tiene sentido cuando hemos comprendido y analizado el negocio en sí. Al fin y al cabo es imposible saber si el precio de algo es bueno o no si no sabemos lo que es. No es posible pujar de forma razonable por una caja de la que desconocemos el contenido.

En teoría financiera el valor de un activo es el valor presente de todos sus flujos futuros. En consecuencia, una empresa debería ser más valiosa cuanto más rentable sea y cuanto más consiga aumentar esa rentabilidad en el futuro.

El inversor prudente que compre empresas con negocios maduros que repartan dividendos mirará de adquirir negocios con los dividendos más altos y sostenibles posible y las tasas de crecimiento más altas y sostenibles posible. Lo realmente importante es la capacidad de generación de beneficio real presente y futura.

La rentabilidad por dividendo es una medida imperfecta
Centrarse en la rentabilidad por dividendo actual de una empresa puede ser arriesgado. En ocasiones las empresas reparten dividendos extraordinarios, y mirar sólo el último dividendo puede no ser indicativo del futuro más probable.

Una forma de tener una perspectiva más amplia es calcular el dividendo medio de los últimos años, y contrastarlo con el precio de la acción.

Encontrar empresas cuya rentabilidad media por dividendo de los últimos años sea superior al mercado es una buena forma de encontrar candidatas de inversión.

Criterio de inversión prudente:
  • Sólo invertir en empresas que tienen un historial ininterrumpido de reparto de dividendos.
  • Sólo invertir en empresas si el ratio precio a dividendo medio de los últimos 10 años es inferior a 60.
10.- Sólo invertir en empresas cuando su precio es bajo en relación a sus beneficios a largo plazo
Compra acciones de la misma forma que compras el resto de cosas: cuando están de rebajas.Christopher Browne

El PER es probablemente el ratio más utilizado por los inversores. Hasta para inversores que invierten por dividendos tiene cierto sentido lógico, ya que en última instancia los dividendos salen de los beneficios generados por la empresa. A igualdad de condiciones, cuantos más beneficios obtengas por tu dinero, mejor.

El PER sin embargo puede llevar a muchos equívocos. En primer lugar refleja sólo los beneficios de un año (o los beneficios estimados para el próximo año por analistas). Los resultados de un año puntual pueden ser mal reflejo de la realidad económica de un negocio.

Los inversores prudentes deben centrarse en la capacidad de generación de beneficio a largo plazo de un negocio. El futuro no lo sabe nadie, pero podemos observar el pasado como punto de referencia. Para ello podemos utilizar la media de beneficios de los últimos años.

Ben Graham fue uno de los pioneros en esta metodología en los años 30 del siglo pasado. El ratio PE de Graham and Dodd, comúnmente llamado PER10, compara la media de 10 años de beneficios con el precio. Según numerosos estudios esta métrica suele ser un indicador más estable que el PER anual.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en una empresa si su PER10 está por debajo de 30.
11.- Ignora el ruido de mercado a corto plazo y céntrate en el largo plazo
La mayor ventaja que puede tener un inversor es una visión largoplacista.Seth Klarman

Los inversores prudentes deberían invertir a largo plazo, siendo largo plazo un mínimo de 5 años y más apropiadamente 10 o más. A corto plazo el mercado es aleatorio. Si invertimos a largo plazo, aumentamos las probabilidades de éxito a nuestro favor.

El crecimiento económico y la rentabilidad de una empresa de calidad juega a favor de la inversión a largo plazo. Hay muchas estrategias de inversión que pueden resultar fructíferas, pero la mejor siempre es aquella que somos capaces de implementar y mantener. Centrarse en el largo plazo nos ayuda a evitar ventas erróneas en momentos de pánico. Los fundamentales de buenas empresas no suelen cambiar con frecuencia, y siempre y cuando los negocios crezcan y prosperen, nos veremos recompensados como accionistas. La paciencia suele ser rentable.

Criterio de inversión prudente:
Sólo invertir en una empresa si estás dispuesto a mantener tu inversión al menos cinco años.
12.- Construye una cartera de riesgo moderado diversificando apropiadamente
Nuestro consejo para el inversor defensivo es que priorice la diversificación frente a la selección individual de acciones.Benjamin Graham

Por mucho que analicemos y aprendamos, siempre hay posibilidad de error. Pero si invertimos en un grupo diversificado de activos, reducimos la posibilidad de que un acontecimiento puntual negativo nos haga un daño desmesurado.

Cada inversor encuentra su nivel adecuado de diversificación. Algunos pueden estar cómodos con 20 empresas, otros con 100. Hay que tener en cuenta que a más activos tengamos, más trabajo nos dará nuestra cartera (llevar registros y estar pendiente de muchas empresas puede consumir mucho tiempo). Los grados y elementos de diversificación hoy en día son casi infinitos: países, sectores, divisas…

Siempre que confiemos en el gestor podemos recurrir a fondos, que son cestas de activos que nos permiten estar diversificados en mayor grado de una manera simple.

Criterio de inversión prudente:
  • Mantén posiciones lo suficientemente pequeñas para que si el activo quiebra no sea excesivamente grave.
  • Una media de 30 empresas con un peso del 3% de cada una puede ser un nivel apropiado para la mayoría de inversores.
  • Gestiona el tamaño de tus posiciones para que ninguna sobrepase niveles con los que no estás cómodo.
  • Intenta que tu cartera sea global y que no esté expuesta en exceso a ningún país, divisa o sector en concreto.
13.- Mejora constantemente tu cartera
Warren (Buffett) es una máquina incansable de aprender.Charlie Munger

La mayoría de inversores experimentados saben que es mucho más difícil saber cuándo vender una posición que cuándo comprar. En el mejor de los casos, podemos mantener una empresa para siempre en cartera. Sin embargo en otras ocasiones puede ser perfectamente razonable vender una inversión o parte por diversos motivos.

Vender para aumentar rentabilidad potencial y disminuir riesgo:
La razón más agradable por la que vender una empresa es cuando los resultados económicos han sido buenos, pero la apreciación de la cotización ha sido aún mucho mejor.

Pongamos que hemos invertido en una empresa que reparte un dividendo de 5 euros, comprando sus acciones por 100 euros. Tras diez años de mantener esta empresa en cartera su dividendo ha crecido a 10 euros por acción (un incremento del 100%), y las acciones se han revalorizado a 500€. Aunque el dividendo ahora supone un 10% de rentabilidad sobre nuestro precio original de compra, sobre el precio de mercado supone sólo un 2%.

Si en ese momento encontramos otra empresa que a igualdad de condiciones nos ofrece un dividendo del 5%, puede ser una buena opción vender la inversión original y adquirir la que ofrece mejor dividendo. Con esta operación por un lado incrementamos el rendimiento de nuestra cartera, a la vez que reducimos el riesgo, ya que el dividendo suele actuar como un “soporte” para el precio de cotización.

La venta proactiva fundamentada es mejor que la venta reactiva por pánico.

Criterio de inversión prudente:
La monitorización constante de nuevas y mejores oportunidades de inversión es uno de los trabajos fundamentales del buen inversor. ¿Puedes invertir en algo mejor de lo que ya tienes en cartera?
14.- Mejora constantemente tu proceso de inversión

La perfección en el mundo de las inversiones es inalcanzable. Todas las estrategias de inversión tienen sus inconvenientes y riesgos. El aprendizaje continuo es uno de los placeres de invertir activamente.

A hombros de gigantes:
Siempre habrá otros inversores más inteligentes, más trabajadores, con más experiencia… que nosotros. Aprender de aquellos que tienen mucho camino recorrido es fundamental. Y de sus errores. Personalmente siempre me ha parecido que los libros son uno de los mejores mecanismos de transmisión de conocimiento que existen.

No conozco ningún gran inversor, NINGUNO, que no lea constantemente.Charlie Munger

Con el tiempo nuestro criterio y estrategia de inversión irá evolucionando, mejorando día a día.

Aprender de los errores:
Muchas de nuestras lecciones más importantes vendrán de errores propios. Cuando cometemos errores podemos intentar hacer borrón y cuenta nueva, o aprovechar para analizar y aprender. Comprender qué ha salido mal y sus causas nos ayudará a mejorar, y mejorar hará más probable obtener buenos resultados en el futuro.

Criterio de inversión prudente:
Tras finalizar cada inversión analiza qué ha salido bien y qué ha salido mal, y por qué. Aumentar continuamente nuestro criterio y conocimiento nos convertirá en mejores inversores.

2 Comments on “Cómo construir una cartera prudente de alta rentabilidad y riesgo moderado para el largo plazo en 14 pasos”

  1. he leído por encima esta Biblia de filosofía económica pero yo lo que espero leer y esperará otros usuarios de este blog usuarios entre comillas es que nos digan ahora mismo puedes comprar Iberdrola por ejemplo . Con todas las reservas del mundo pero a mí me gusta ver nombres propios de empresas

    1. Hola PACO7:

      Mi intención es poder incluir referencias a estos criterios de inversión en los futuros análisis de empresas que haga. No pretendo decirle a nadie lo que debe o no comprar 😉

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