Criterio Relativo vs Absoluto (Rankings vs Filtros)

A la hora de evaluar inversiones tenemos 2 posibles procedimientos:

  • Utilizar un criterio relativo
  • Utilizar un criterio absoluto

Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Como siempre, entender cual estamos aplicando nos ayudará a tomar mejor decisiones.


Un criterio relativo es aquel que compara lo que estamos observando con respecto a otras posibilidades, y lo evalúa en función de esas otras posibilidades. Por ejemplo, observamos dos empresas. Una de ellas tiene un nivel de endeudamiento del 240%, la otra del 300%. Decidimos que es mejor inversión la empresa con un nivel inferior de endeudamiento. En este caso hemos aplicado un criterio relativo.

Un criterio absoluto es aquel que compara lo que estamos observando con algún ideal preestablecido que tenemos. Por ejemplo, observamos dos empresas. Una de ellas tiene un nivel de endeudamiento del 240%, la otra del 300%. Tenemos como idea preestablecida no invertir en empresas que tengan un nivel de endeudamiento superior al 250%. Decidimos invertir en la primera y descartar la segunda.

Observa que aunque el resultado ha sido el mismo en los dos casos, el proceso de razonamiento ha sido muy diferente.


Una de las características del criterio relativo es que siempre nos ofrece un resultado. El mejor resultado (de los considerados). Lo cual no implica que sea una buena decisión.

Por contra, al utilizar un criterio absoluto estaremos más seguros de que la decisión encuadra con nuestras ideas y experiencia. Pero puede darse el caso que no encontremos ninguna opción que cumpla nuestro criterio.

A la hora de confeccionar una cartera de inversiones, casi siempre acabamos utilizando una mezcla de estos dos procedimientos.


Las herramientas que mejor ejemplifican estos procedimientos son:

  • Los filtros / requisitos
  • Las clasificaciones / rankings

Aplicar un filtro es una forma de utilizar un criterio absoluto. Si decido que no invertiré en ninguna empresa que no tenga un margen neto superior al 5%, estoy utilizando un criterio absoluto. Al descartar todas las empresas que no cumplen este requisito, utilizo mi criterio para seleccionar buenas empresas según mi conocimiento.

Las clasificaciones/rankings lo que hacen es comparar todas las posibilidades entre si y ordenarlas de mejor a peor.

Comments 2

  1. ¡Hola, Andrés!

    Buen artículo, creo que recoge muy bien una idea tan sencilla cómo el enfoque que damos a nuestros análisis, pero que muchas veces nos liamos con ella. A mi me gusta, como bien dices, utilizar ambos tipos, aunque me centro especialmente en los criterios absolutos aún a riesgo de no encontrar ninguna inversión que los cumpla. Si es así, no me importa pasarme un año o más sin comprar ninguna acción. En cambio, cuando tengo que escoger entre varias alternativas de inversión, sí utilizo los criterios relativos.

    Si no encontramos durante un tiempo ninguna inversión que cumpla nuestros criterios absolutos, ¿crees que debemos relajarlos un poco o esperar el tiempo que haga falta?

    Un abrazo,

    Marc

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    Hola Marc:

    Como sospecharás no hay una respuesta fácil. Todo depende de la estrategia general. Hay ejemplos para todos los gustos. Casi todos los ejemplos de gestores profesionales suelen tender a tener criterios relativos, ya que es difícil que un gestor esté fuera del mercado durante temporadas prolongadas puesto que es difícil justificar sus comisiones en ese caso (el ejemplo de 100% invertido era Peter Lynch).

    En cualquier caso creo que lo más importante es ser conscientes de lo que se hace, el por qué y los riesgos que asumes. Relajar las exigencias en un momento dado puede ser la decisión correcta. Pero siempre que se relajan los criterios se ha de ser consciente de las implicaciones que tiene con respecto al riesgo.

    Un saludo 😉

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