¿Por qué escribo esta guía?
La gente que llega a este blog es de muy diversa índole.
Cada uno está en un punto diferente de su formación como inversor (una formación que yo considero no termina nunca). Teniendo en cuenta esta diversidad, esta guía pretende facilitar la incorporación del visitante al blog.
La función de esta guía es tanto introductoria como de orientación.
En el blog, iremos mencionando una serie de conceptos que son parte fundamental de la filosofía value (como el “moat” de una empresa, el “círculo de competencia”, etc.). Para un lector novato puede resultar lioso entender cómo encajan todas las piezas. Aquí pretendo dar una esquema muy general del value investing para no perder nunca de vista el conjunto.
¿Para quién es el Value Investing?
Hay varios tipos de personas que se interesan por el mundo de la inversión. A grandes rasgos diferenciaría los siguientes:

El novato absoluto es una persona que no ha comprado nunca acciones, pero se ha dado cuenta de que los bancos no siempre velan por su mejor interés, la inflación no perdona, y ha decidido tomar las riendas de su situación financiera y empezar a invertir por cuenta propia. Dentro del gran universo de inversiones disponibles (Fondos, Renta Fija, Activos Inmobiliarios, etc.), el value investing se ocupa de comprar participaciones (partes de) empresas, a base de comprar acciones de las mismas.
Llegado este punto me veo obligado a señalar que el invertir en empresas, comprando acciones, es una opción que no está, ni mucho menos, exenta de riesgos. Las decisiones de inversión deben estar siempre enmarcadas dentro de un plan de finanzas personal. Cada uno debe determinar sus necesidades y objetivos y actuar en consecuencia. Lo único que añadiré al respecto es que el value investing, por su naturaleza, es apropiado para una inversión a largo plazo y por tanto se debe realizar con dinero que no vayamos a necesitar pronto.
Con respecto a los inversores ya iniciados, que seréis la mayoría que llegáis a este blog, se diferencian los técnicos de los fundamentales. Dentro de estos dos grupos hay de todo. Personalmente, siempre he estado dentro de los que siguen el análisis fundamental, porque era el que mejor entendía y más me atraía intuitivamente (es cuestión de carácter, también). Desconozco en gran medida el análisis técnico y sería un error por mi parte calificar algo que desconozco y no entiendo. Sí diré que lo poco que sé no me inspira a perseguir el saber más. Esto no quita que crea que hay gente competente y que sabe lo que hace en el mundo de análisis técnico (simplemente, yo no les conozco). El value investing, sin duda, se enmarca dentro del análisis fundamental.
Me gustaría resaltar una serie de perfiles diferentes, que creo que son frecuentes en los inversores con algo de experiencia que se interesan por el value investing:
- El “especulador-novato-suicida”, quemado de malas experiencias especulando en bolsa y qué empieza a preguntarse si esto de invertir no se debería de parecer más a una ciencia/arte que a un casino.
- El “inversor sensato” que ya lleva un tiempo en los mercados, que conoce tanto análisis fundamental como técnico y aspira a poder combinarlos de manera efectiva.
- El “aspirante a inversor”. Gasta múltiplos (principalmente el PER) y anda buscando el santo grial de las inversiones.
Como se ve, hay tantas variantes como inversores y la mayoría que estáis leyendo estaréis en algún punto intermedio de todo el espectro. Es más, a lo largo de la vida vamos aprendiendo y evolucionando, con lo que solemos pasar por diversas fases.
Espero que todos podáis encontrar algo útil y de vuestro interés en este blog.
¿Qué es el value investing?
Sin duda hay tantas respuestas como inversores. Si tuviera que resumirlo en una frase, la mía personal, sería algo parecido a: “simplemente se trata de invertir con sentido común”.
Ésta es la pregunta que está como trasfondo de todo el blog y que iremos abordando con cada artículo.
Hay una serie de conceptos de los que vamos a estar hablando constantemente (incluso, a veces, con miedo a parecer discos rallados). Aquí es un buen momento para establecer unas bases importantes. A la hora de hablar de value investing se parte de unos supuestos, con los que hay que estar de acuerdo, y sin los cuales el value investing no tiene sentido. De ellos se deriva toda la “filosofía value”.
Bajo mi punto de vista hay 2 conceptos sobre los que se sustenta toda la “filosofía value” y de los cuales a su vez se desprenden otros 2 “conceptos/herramientas” básicas.
1er Concepto Value:
No es lo mismo valor que precio.
Para explicar este fenómeno, Benjamin Graham (uno de los padres del value investing) introdujo el concepto de Mr. Market. Este concepto se contrapone a la otra vertiente teórica, representada por la Hipótesis de eficiencia de los mercados (en inglés: Efficient-market hypothesis).
El concepto/herramienta que se deriva de lo anterior es el Margen de Seguridad (En inglés: Margin of Safety). Está claro que si valor y precio no es lo mismo, el inversor inteligente debería intentar comprar empresas por debajo de su valor real, dejando siempre un margen para protegerse de posibles errores de valoración (o, como diría Graham, de su propia estupidez).
2° Concepto Value:
Cuando compras una acción, estás comprando parte de una empresa.
Si a largo plazo la empresa obtiene beneficios y es rentable, la acción se revalorizará. Es decir, el destino del precio de la acción, a largo plazo es intrínseco a la evolución de la empresa. Aquí es importante remarcar el término “largo plazo” (entiéndase años), y de ahí que el value investing sea para invertir a años vista.
El concepto/herramienta que se deriva de lo anterior es la importancia de buscar empresas con un “moat”, es decir, ventajas competitivas que a la larga hagan que la empresa no sólo sobreviva, sino que florezca.
Como se puede ver, los dos conceptos básicos sobre los que se sustenta la filosofía value representan a su vez las dos vertientes existentes: cuantitativa y cualitativa (lo que en Warren Buffett se conoce como el dilema Graham – Fisher).
Pero esta visión no estaría completa sin hablar del concepto de “círculo de competencia” (en inglés: “Circle of Competence”) que aportó Buffett a la filosofía value. En esencia: lo importante no es saber de muchas cosas sino saber definir qué cosas sabemos y qué cosas no, y mantenernos dentro de la esfera de las cosas que sabemos.

Todo lo expuesto anteriormente, para mi, es de sentido común (de ahí mi definición al principio).
¿Cómo iniciarse en el Value Investing?
Adquirir destreza en el value investing, es como adquirir cualquier otra habilidad: cuestión de conocimiento y práctica.
Para facilitar las cosas, creo que es importante hablar de 3 pilares básicos que hay que cubrir:
- Entender los conceptos básicos
- Entender los métodos prácticos
- Ponerlo todo en práctica
Casi todos los artículos del blog irán encaminados a tratar uno o varios de estos pilares.
He recopilado una serie de posts que creo que encajan en el segundo pilar (los métodos prácticos), y que creo que es la parte que al principio más puede confundir a los lectores que no tengan una formación financiera sólida. Esta pequeña guía explica a grandes rasgos el proceso de valoración (hasta llegar a poner precio a una acción):
Guía de Valoración Empresarial (Formato PDF)
Espero poder saludaros próximamente por los comentarios del blog para compartir ideas y reflexiones.
Un saludo,
Nairan
l Blog del Inversor