Con los tiempos que corren, una de las cosas que miramos con más atención es la cantidad de deuda que tienen las empresas en su balance.
La deuda de por si no es mala. Para un novato puede resultar un poco lioso entender cómo afecta la deuda de una empresa a su cuenta de resultados. Hay que entender que el efecto que tiene es de apalancar los resultados, tanto en sentido positivo como en negativo.
La clave está en tener en cuenta que la deuda suele tener un coste fijo. Vamos a poner 4 ejemplos para intentar comprender este fenómeno:
Para nuestro ejemplo vamos a tomar una empresa que presenta los siguientes resultados para el año 2008:
Para el siguiente año vamos a hacer 2 cálculos. Uno suponiendo que es un año bueno y que las ventas aumentan un 20% y otro en el que las ventas descienden un 20%, es decir un año malo. Teniendo en cuenta que le coste de la deuda se mantiene fijo (en 400), vemos que esto produce una variación de un 25% en los beneficios de la empresa.
Ahora tomemos una empresa con un nivel de deuda superior y veamos lo que ocurre. Su cuenta de resultados para el año 2008 es el siguiente:
Podemos hacer varias observaciones interesantes. En un primer lugar, lógicamente, aunque las ventas son las mismas, el beneficio que obtiene la empresa es menor (ya que tiene mayor deuda y por tanto tiene que pagar más intereses sobre la misma). Ahora veamos que ocurre si proyectamos los mismos supuestos que antes:
Como vemos, la deuda actúa como potenciador de los resultados (tanto para bien como para mal). En un entorno favorable, el endeudamiento puede servir a las empresas para conseguir resultados espectaculares. Sin embargo, en un contexto negativo, puede resultar letal.
Con la crisis de liquidez actual, y lo que queda por delante, creo que es importante tener este concepto de apalancamiento a través de deuda claro.
Mantener tu dinero en liquidez te convierte en más pobre. Simplemente para compensar la inflación necesitas algún tipo de inversión (depósitos, cuentas de ahorro, etc.). A la larga, la renta fija es buena, y las acciones, mejor.
El valor de 1997 (ajustado a la inflación) de un dolar de 1802 si se hubiese invertido en los siguientes medios (excluyendo impuestos y comisiones):
Efectivo: $0.07 (-1,35% anual)
Oro: $0.84 (-0.09% anual)
Renta Fija: $803 (3,5% anual)
Renta Variable: $558,945 (7% anual).
2.- Métete sólo en lo que entiendas.
Tienes que saber qué estás haciendo si quieres tener éxito. Para gestionar bien cualquier actividad tienes que saber de ella. No se puede saber de todo, por tanto debemos mantenernos con cosas que sí entendemos.
Por lo menos debes de aprender lo más básico, sino, acabarás pagándolo caro. La inversión se convierte entonces en una forma de juego de azar. Deberías ser capaz de valorar los riesgos y beneficios de una inversión antes de poner tu dinero en juego.
Por tanto, establécete unas fronteras: países, divisas, tipos de inversiones… y estudia bien aquello que elijas.
3.- Conócete a ti mismo, tus necesidades y cuánto riesgo puedes asumir.
No hay “buenas” inversiones, simplemente inversiones que se adaptan a tus necesidades. Algunos se preparan para la jubilación, otros quieren ganar dinero rápido – y todo tiene sus sacrificios.
Invertir es un asunto personal. Hazte la siguiente pregunta: ¿Cuándo necesitaré el dinero, y qué cantidad? ¿Puedo soportar y permitirme el atravesar periodos de pérdidas? ¿Qué cosas inesperadas podrían suceder? ¿Tengo un “plan B”?
Una sugerencia:
Horizonte temporal de un año: Cuenta ahorro o depósito.
Horizonte temporal de entre 3 a 10 años: Renta fija
Horizonte temporal de más de 10 años: Renta variable
4.- Las emociones son malas consejeras
Las emociones son el enemigo: correrás con los cerdos al matadero. Si estás comprando cuando todos están comprando, estarás comprando caro. Si no estás comprando porque nadie más está comprando, estás dejando pasar una oportunidad.
Es difícil ir a contracorriente (por cierto, lo cuál no lleva implícito el éxito). Pero si que te evitará perder tu dinero en momentos turbulentos, y te permitirá comprar acciones a precios acertados.
5.- Las comisiones pueden convertir el éxito en fracaso
¡Precaución con las comisiones! Las comisiones pueden disminuir tu patrimonio sin que siquiera te des cuenta. Es de gran ayuda el planear y el echar las cuentas con antelación.
Muchas instituciones financieras se esfuerzan en ocultar las comisiones: dedicar un tiempo a comparar, acabará compensando mucho a la larga.
Calcula el coste de los impuestos y de la inflación.
6.- No tomes riesgos en renta fija, no vale la pena.
Tu rentabilidad máxima está limitada en este tipo de inversiones. Lo que importa es la capacidad del emisor de repagar la deuda con el interés correspondiente. Contempla el peor de los casos.
Deberías seguir los siguientes criterios de exclusión y tests cuantitativos a la hora de invertir:
Países donde haya una economía de mercado y un estado de derecho.
Sólo grandes empresas en sectores que no estén en proceso de reestructuración, cíclico o impredecible.
Los beneficios = 3 veces el pago de interés, o más.
El valor en mercado de las acciones debería ser superior al valor de mercado de su deuda
Debería tener suficiente liquidez; Tiene que haber un balance entre su activo a corto plazo y su deuda a corto plazo.
El Capital de los accionistas debería ser equivalente al menos al 40% del activo (exceptuando bancos y aseguradoras).
7.- Compra sólo buenas empresas.
Una empresa es una buena empresa si hay una alta probabilidad de que necesite poco capital, que genere unos amplios flujos de caja libres y si ello beneficia a los accionistas.
Lo básico:
La directiva debe ser de fiar a la hora de designar el uso de recursos y en la contabilidad
El área de negocio, la empresa en sí y su contabilidad deben ser de fácil comprensión
El ROE debe ser lo suficientemente elevado.
La posición en el mercado debe ser excelente.
Los beneficios deben estar al alza.
Sus resultados deben de ser recurrentes.
El análisis:
- Hazte una visión general: Mira las propiedades y el potencial de la empresa, el sector, y la posición de la empresa en el mismo:
El contexto de la empresa (el sector): los productos, los márgenes, el requerimiento de capital, la regulación existente, los riesgos, la expansión, la ciclicidad y la estabilidad.
La empresa en si: su posición de mercado, su modelo de negocio, la comunicación, sus ventajas competitivas, los productos, las cosas en proceso de desarrollo, los riesgos y las dependencias, la capitalización, la contabilidad, las adquisiciones, los dividendos.
A continuación, analiza la cuenta de resultados y el balance. No olvides tampoco el estado de flujos de efectivo.
Resultados:
EBITDA, el márgen de EBITDA (EBITDA / ventas)
EBIT, el márgen EBIT (EBIT / ventas)
El márgen de Beneficio (Beneficios / ventas)
La relación entre Activo y Deuda
El ROE es lo único que importa para el dueño. El ROE es la rentabilidad que obtiene por sus activos.
8.- Compra a un buen precio
El valor de tu inversión tiene que ser mayor que el precio. El precio lo marca el mercado de valores, el valor debe ser determinado por ti.
La renta fija te proporciona seguridad y se puede calcular su retorno fácilmente. La renta variable puede rentar más, pero es más difícil estimar el retorno. Por tanto el retorno esperado de renta variable debe ser superior al de renta fija.
9.- Carpe Diem
En tiempos buenos, los precios son altos. En tiempos malos, la confianza se esfuma. Si nunca inviertes por que el momento no es el adecuado, nunca llegarás a ningún sitio. Toda situación, política, económica, social, tiene sus riesgos – ¡y oportunidades!
10.- Confía en nadie más que en tu propio juicio.
Piensa por ti mismo. De lo contrario, estarás a merced de las intenciones de los demás. Necesitas tu propio marco de referencia. No confíes ciegamente en los demás. Creer en tus fuentes implica legitimizarlas. ¡Debes de saber bastante para poder decidir quien sabe!
¡Hola a todos! Bueno, poco a poco voy asentándome en mi nueva casa. Para variar, hubo problemas con el traslado de la línea telefónica y he estado unos días sin acceso a internet. Iré poniéndome al día en el blog en lo que queda de semana.
Lo bueno de las mudanzas es que siempre aparecen cosas que ya ni sabías que tenías. He aprovechado también para hacer limpieza de papeleo. Encontré un artículo que me fue muy útil cuando empezaba en el mundo de la inversión. Estaba en inglés y os lo he traducido y publicado en el próximo post. Hoy en día no estoy de acuerdo en todo lo que dice, pero creo que intenta presentar una visión con sentido común del mundo de la inversión, y eso es lo que más me llamó la atención en su día.
Me he dado cuenta que últimamente se han quedado unos cuántos comentarios “pendientes” de ser aprobados (creo que es siempre que ponéis algún enlace). Esto es inevitable, pero lo peor es que no me suelo enterar de cuando pasa porque hay más de 5,500 comentarios (todos spam) y lógicamente no los reviso uno por uno.
Lo mejor es que me aviséis cuando escribáis algún comentario que no haya salido publicado, para que lo pueda aceptar. Es un poco latoso, pero no se me ocurre una solución mejor.
Ya que estos días no tengo tiempo de escribir, os dejo con las palabras de el gestor value más conocido de España, Francisco García Paramés (entrevista en el Confidencial.com)
Me están llegando bastantes consultas, y tengo muchos temas en la cabeza de los que creo que sería interesante hablar. Ahora mismo estoy de mudanzas así que os pido un poco de paciencia si tardo en contestar y el ritmo del blog se ralentiza un poco estos próximos días.
A raíz de la pregunta de Luís (de Argentina) sobre libros acerca de value investing en español, o más bien la falta de los mismos, y de un comentario de Alfonso sobre la traducción de “Economic Moat”, me gustaría hacer unos comentarios acerca del vocabulario que utilizamos.
Creo que la falta de difusión del value investing en las zonas hispanohablantes, y el hecho de que todo el material esté básicamente en inglés ha dejado un déficit importante en nuestro léxico.
De entrada deberíamos hablar de “inversión en valor” en lugar del anglicismo “inversión value” (aunque yo no puedo evitar pensar en chocolates valor cuando digo eso)
Por otro lado al escribir la guía sobre value investing, hablé de “esfera” para la traducción del “circle of competence”. Lo que pasa es que “esfera de conocimiento” no acaba de ser una traducción óptima porque “competence” implica no sólo conocimiento sino también capacidad de acción y maestría. ¿Alguién tiene alguna sugerencia? “Esfera de … ”
También está el “economic moat”. Como bien señalaba Alfonso, moat se traduce por foso. Pero no lo subtitulé así en el video de Buffett porque creo que en español la palabra foso tiene una connotación negativa (en un foso, que yo sepa, sólo se puede caer), mientras que en inglés carece de este significado. Se aceptan sugerencias para su traducción también
Si todos los inversores tomaran sus decisiones de inversión basadas en estimaciones conservadoras y racionales de valoración, el mundo sería muy diferente. Afortunadamente los que participan en la bolsa son seres humanos sujetos al devenir de sus emociones. La euforia y el pesimismo están a la orden del día.
Benjamin Graham ofrece al inversor inteligente una forma de escapar del vaivén diario y de las ráfagas de avaricia y miedo que sufre constantemente la bolsa. Cito:
“Básicamente, las fluctuaciones en los precios tienen un solo significado para el verdadero inversor. Le ofrecen la oportunidad de comprar sabiamente cuando los precios caen bruscamente y vender sabiamente cuando suben mucho. Otras veces, le irá mejor si se olvida de la bolsa”.
La postura de Graham es de perfecto sentido común. ¿Os imagináis esperar para comprar una nevera a que su precio suba y negarse a comprar la misma nevera cuando la ponen de oferta? Este comportamiento irracional es el pan nuestro de cada día en los mercados.
Graham captó la esencia de este sin sentido en su parábola de “Mr. Market”. Imaginad que tenéis un negocio a medias con un señor llamado “Señor Mercado” (Mr. Market). Este señor tiene la sana costumbre de llamar todos los días a tu puerta para informarte de lo que él cree que vale tu participación en vuestra empresa.
La mayoría de días, el precio que nombra es razonable y ajustado a la realidad de vuestro negocio. Sin embargo, Mr. Market sufre de cierta inestabilidad emocional severa. Es extremadamente temperamental. El día que a Mr. Market le pilla alterado (o excesivamente optimista, o pesimista hasta la médula) es capaz de nombrarte precios absurdos (tanto por arriba como por abajo).
La misión del inversor inteligente es no caer en la influencia del señor mercado sino aprovecharse de él. Lo mejor de todo es que a Mr. Market no le importa cuantas veces te aproveches de él, pase lo que pase, él al día siguiente estará dispuesto de nuevo a negociar contigo. Está claro entonces que el objetivo del buen inversor debe ser calcular un valor intrínseco para el negocio (es decir, saber lo que vale objetivamente el negocio) y vender cuando Mr. Market cita un precio desorbitadamente alto y comprarle cuando te da un precio ridículamente bajo.
Desde el punto de vista del inversor, eso es la bolsa. Un supermercado donde se compran y venden todos los días miles de empresas. ¡Simplemente se trata de encontrar las ofertas!
Un saludo,
Nairan
Bibliografía:
Graham, B.: “The Intelligent Investor” (Revised Edition)(N.Y., Collins Business Ed., 2006), Páginas 204-205
Gracias a la buena acogida que ha tenido la traducción de la charla de Warren Buffett, ha llegado en los últimos días mucha gente nueva al blog. Me he dado cuenta que, para un recién llegado, tanto al blog como al mundo del value investing, era muy difícil saber por donde empezar.
Para solucionar este problema decidí escribir una pequeña guía sobre el value investing. De paso me ha servido para darme cuenta que realmente toda la filosofía value recae sobre 2 conceptos (para saber cuales, tendréis que leer la guía )
He redactado muchas veces el texto, corrigiendo, añadiendo, quitando, volviendo a añadir… Ante todo espero que este trabajo no se note, porque eso significará que se lee fácilmente y sin esfuerzo.
Podéis acceder a ella tanto en la parte superior de esta página (donde pone “Guía sobre Value Investing”) o aquí.
Cómo último aliciente para animaros a leerla, hay un pequeño regalo en forma de pdf al final.
Aunque ya no es sorpresa, os dejo esta charla subtitulada del gran inversor Warren Buffett. Podéis ver la charla entera en youtube (http://es.youtube.com/user/NairanInversor). En total son 9 partes (una hora y media).
Espero que no me tengáis en cuenta las faltas de ortografía (he tenido que ir muy rápido y no he podido comprobar nada, para poder terminarlo en periodo de vacaciones). Los he tenido que subir varias veces, porque me di cuenta que a veces la tercera línea de subtitulos no aparecía. Así que si lo leísteis antes de hoy, es probable que alguna frase se os quedara por terminar.
Simplemente quería tomar unos minutos para desearos todo lo mejor para el año entrante.
Desde este modesto blog, me gustaría agradeceros a todos los que os habéis convertido ya en “comentaristas estables” : Alberto, Enrique, Héctor, Jair, JuanSt y MidNight (por estricto orden alfabético, que no se me enfade nadie) y aquellos que con algún comentario aislado habéis aportado vuestro granito de arena como Gurus Mundi, Lucas, Miguel, Rogerfv, Sicila y Ugo. Además de todos los que nos leéis (que me consta que sois unos cuantos más). Os animo a participar en la conversación, saldremos ganando todos
Me gustaría saber vuestra opinión sobre qué cosas os interesan más que se traten en el blog y a qué temas deberíamos dedicar más tiempo.
Por mi parte, en el breve tiempo que llevo escribiendo el blog he intentado exponer a groso modo mi filosofía de inversión. Creo que era necesario para crear un marco y exponer una manera de ver las cosas desde la que poder empezar una conversación. A parte de escribir con un poco más de frecuencia, para el 2009 voy a intentar dedicar un poco más de tiempo a ejemplos prácticos de valoración. Como ya hice con la valoración de ITX, creo que es más interesante abordar las preguntas típicas desde casos prácticos.
De todas formas, como he comentado creo que era importante exponer una base más o menos teórica desde la que partir. Es importante señalar que no soy un profesional del mundo de la inversión ni pretendo serlo. Simplemente me interesa el mundo de la inversión value, y desde que se fué nuestro admirado JMDV, muchos borricos nos quedamos huérfanos
La única pretensión de este blog es crear un marco donde los interesados en el value investing podamos tener nuestro espacio y tratar aquello que nos interesa.
Simplemente volver a reiterar que el blog está completamente a vuestra disposición.
Bueno, como ya hemos comentado en otras ocasiones, como inversores value, parte importante de nuestro trabajo consiste en encontrar empresas con ventajas competitivas, o como se suele decir en inglés: “economic moat”.
Muchas veces los inversores buscan empresas que presenten buenos resultados y beneficios en aumento con respecto al ejercicio anterior. Pero hay que tener en cuenta que muchas empresas que tienen un pasado brillante, acaban presentando resultados nada espectaculares en el futuro. Esto se suele deber al efecto que tiene la competencia. Es más, a mayor beneficio presente y pasado, mayor competencia futura. Este lema suele cumplirse y es casi ley de vida. Es la naturaleza propia de cualquier mercado libre. el capital tiende a buscar las areas de mayores retornos esperados.
Lo más importante de la ventaja competitiva, bajo el punto de vista del inversor value, es que se mantenga. Es decir, el ideal es encontrar sectores y negocios en el que no es fácil instalarse como competencia.
Yo suelo seguir 4 pasos para calibrar el “economic moat” de una empresa:
1.- Mirar la rentabilidad histórica que ha tenido la empresa. ¿Ha sido capaz la empresa de generar un buen retorno sobre el capital de los inversores en el pasado? Este paso en si no nos da una respuesta definitiva de si la empresa tiene un “economic moat”
2.- Si la empresa ha sido capaz de mantenerse rentable y mantener a la competencia alejada ¿cómo lo ha hecho? ¿porqué ha sido así?
3.- Estimar cuánto tiempo podrá la empresa mantener alejada y bajo control a la competencia. Esto lo podemos llamar el “periodo de ventaja competitiva”.
4.- Por último hayque echar un vistazo a la estructura del sector. Qué empresas hay y cómo se hacen la competencia entre ellas. Lo ideal es encontrar un sector en el que los márgenes sean altos y hayan grandes barreras de entrada para la competencia.
El tema de analizar el “economic moat” de una empresa es difícil y a la vez fascinante. Es difícil porque es entrar de lleno en el aspecto más cualitativo de la empresa y en cierto modo en predicciones de futuro. Sin embargo, estoy seguro de que es donde podemos sacar auténtica ventaja como inversores value. Al fin y al cabo, ahí está el “valor”.